El algodón ha sido una de las plantas textiles más importantes durante siglos. Originariamente cultivado en la India hace 1500 años, los árabes lo propagaron en el Mediterráneo y luego se desarrolló su comercio en Gran Bretaña y los Estados Unidos. Requiere mucho sol, agua y tiempo seco durante la cosecha, la cual puede ser manual o mecánica. La fibra se separa de la semilla y se transforma en hilos que pueden ser más o menos torcidos para producir telas de distintas características.