El documento resume el estilo barroco sevillano a través de obras representativas de diferentes lugares e instituciones de la ciudad como la Tabacalera, el Hospital de la Caridad, el Museo de Bellas Artes y el Monasterio de la Cartuja. Describe pinturas, esculturas y retablos de artistas como Murillo, Valdés Leal, Zurbarán y Roldán que ilustran temas religiosos y de caridad.