El documento describe dos embarcaciones circulares rusas fallidas, el Almirante Popov y el Almirante Novgorod, que no podían navegar en línea recta. También describe el yate imperial Livadia, encargado por el zar Alejandro II, que tenía una forma de rodaballo para proporcionar estabilidad pero que sufrió mareos constantes durante su viaje, lo que enfermó a los pasajeros. El zar fue asesinado antes de poder visitar el yate, y este terminó siendo despojado y utilizado como barcaza