El documento analiza el caso del fiscal argentino Alberto Nisman, quien fue hallado muerto en circunstancias sospechosas un día antes de presentar evidencias que implicaban al gobierno argentino en encubrimiento de un atentado terrorista a la AMIA en 1994, atribuido a Hezbollah. Tras su muerte, surgieron numerosas acusaciones y protestas en Argentina exigiendo justicia, mientras que la investigación del atentado y el encubrimiento por parte del gobierno ha revelado complicidades internacionales. A lo largo del documento se mencionan los esfuerzos y obstáculos enfrentados por Nisman al investigar el caso, así como la manipulación de pruebas relacionadas con su muerte.