Las investigaciones sobre reducción de la pobreza indican que, además de la educación primaria universal, el acceso a la educación secundaria es crucial, especialmente para las mujeres adolescentes, ya que está relacionado con la disminución de la violencia juvenil, los matrimonios precoces y la mortalidad infantil. Este fenómeno, denominado 'girl effect', subraya la importancia de garantizar la educación de calidad para empoderar a las mujeres y mejorar el bienestar comunitario. A pesar de los avances, aún millones de niños están desescolarizados, lo que resalta la necesidad de fortalecer las acciones educativas.