El inglés moderno surgió de lenguas germánicas habladas por tribus que se instalaron en Inglaterra en el siglo V. Fue influenciado por invasores escandinavos en los siglos VIII y IX y por la invasión normanda en 1066, lo que llevó vocabulario francés y latín. En el siglo XV, el inglés hablado en Londres se extendió a toda Inglaterra, dando origen al inglés moderno.