El imperio árabe musulmán se originó en la península arábiga y se expandió rápidamente durante los siglos VII y VIII. Bajo el liderazgo de Mahoma y los califas que le sucedieron, los árabes conquistaron grandes territorios en Oriente Medio, el norte de África y la península ibérica, difundiendo al mismo tiempo la religión islámica. El imperio floreció culturalmente en campos como las matemáticas, la medicina, la astronomía y la arquitectura.