El Islam surgió en el siglo VII en la Península Arábiga de manos de Mahoma. Mahoma recibió las revelaciones de Alá y comenzó a predicar la nueva religión en La Meca, teniendo que huir luego a Medina debido a la oposición. Regresó victorioso a La Meca en 630 y estableció la religión islámica. Tras la muerte de Mahoma en 632, el Islam comenzó su expansión por el mundo.