El Islam surgió en el siglo VII en la península arábiga bajo la predicación del profeta Mahoma. Mahoma predicó la sumisión a la voluntad de Dios y extendió el Islam por toda Arabia a través de campañas militares. Tras la muerte de Mahoma, el Islam continuó expandiéndose rápidamente bajo el liderazgo de los cuatro califas, llegando a crear un gran imperio que abarcaba desde la península ibérica hasta la India.