Jesús será el juez en el día final según las Escrituras. Aunque sólo Dios puede juzgar, ha dado a Jesús, su Hijo y el Creador, la autoridad para juzgar. Los versículos muestran que Jesús tiene todo poder y autoridad para juzgar porque no actúa solo sino con el Padre. Todos somos pecadores ante Dios y deberíamos temer ser juzgados, pero Jesús ofrece salvación a los que creen en él.