Los puertos marítimos son cruciales para el comercio internacional, manejando el 90% del comercio exterior y generando un valor añadido de aproximadamente 170.000 millones de dólares. A pesar de los desafíos recientes, como la crisis económica y la privatización, su papel sigue siendo vital en la cadena logística y en el costo final de las mercancías. Se espera que en el futuro los puertos evolucionen hacia modelos más eficientes y se integren aún más en el negocio de la logística, creando empleo y requiriendo una regulación adecuada.