El documento contrasta la simplicidad con la complejidad en los negocios. Argumenta que las soluciones simples son mejores que las complejas porque son más fáciles de entender y aplicar. Sin embargo, muchas personas y empresas le temen a la simplicidad y prefieren soluciones más complicadas por miedo a parecer "simples" o por depender demasiado de análisis complicados. En última instancia, la simplicidad y el sentido común son más efectivos que la complejidad cuando se trata de resolver problemas de negocios.