El suelo es la capa superior de tierra donde crecen las plantas, compuesto de sólidos, líquidos y gases, con propiedades físicas como color, textura y estructura que determinan su aptitud para la siembra. Sus propiedades químicas, incluyendo pH y fertilidad, afectan la disponibilidad de nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal. El suelo se compone de tres capas: superior, intermedia e inferior, cada una con características distintas que influyen en su composición y función.