El mercurio es un metal líquido a temperatura ambiente que ha sido utilizado por culturas antiguas. Fue identificado como un elemento químico por Lavoisier. Se usa comúnmente en termómetros y otros instrumentos, así como en amalgamas dentales y baterías. Sin embargo, el mercurio puede dañar el sistema nervioso, el cerebro y el ADN, y causar efectos negativos en la reproducción cuando se ingiere.