Los templos egipcios estaban compuestos de varios elementos arquitectónicos clave. Incluían una avenida procesional o "dromos", una entrada monumental o "pilono", obeliscos frente al pilono, un patio descubierto o "hipetro", y una sala con columnas llamada "sala hipóstila". Dentro del templo había cámaras más pequeñas como el santuario sagrado. Los templos egipcios se construyeron principalmente con piedra, ladrillo de adobe y madera importada.