Tony Meléndez nació sin brazos debido a un medicamento recetado a su madre durante el embarazo. A pesar de su condición física, aprendió a tocar la guitarra con los dedos de sus pies y se convirtió en un músico exitoso que ha viajado por el mundo compartiendo su música y testimonio de vida. Su determinación y esfuerzo lo llevaron a tocarle al Papa frente a miles de jóvenes.