El documento aborda la crisis del aprendizaje en ciencias en Perú, evidenciada por el bajo rendimiento de los estudiantes en evaluaciones internacionales y la falta de cultura científica. Propone un modelo educativo centrado en el desarrollo de competencias científicas, la investigación escolar y la formación docente, con el objetivo de mejorar tanto la enseñanza como el aprendizaje de las ciencias. Se resalta la importancia de un ambiente positivo y diversas metodologías para fomentar un aprendizaje significativo y autónomo.