El documento discute las problemáticas actuales del sistema penitenciario en la Argentina y propone la creación de un Observatorio Permanente e Intramuros para monitorear los derechos humanos de los detenidos. También analiza el marco legal nacional e internacional relacionado con los derechos de las personas privadas de libertad y propone estrategias para limitar el poder punitivo dentro de las cárceles y promover la resocialización.