La introducción de las TIC en la educación requiere cambios en las prácticas de enseñanza y aprendizaje para aprovechar sus beneficios. Si bien la tecnología puede estimular la creatividad de los estudiantes, solo el uso pedagógico de las herramientas digitales y la capacitación docente pueden lograr una verdadera renovación educativa. Aunque la Argentina ha equipado sus escuelas, es necesario superar un enfoque meramente operativo e incorporar las TIC de manera integrada en el currículum escolar.