Escher era un artista que se inspiró en las matemáticas para crear ilusiones ópticas en sus obras bidimensionales. Exploró conceptos como reflexiones, simetrías, particiones del plano y el infinito para generar mundos imposibles que desafían la lógica. Aunque no tenía conocimientos formales de matemáticas, dominó técnicas como particiones periódicas y metamorfosis de figuras que le permitieron llenar superficies de motivos transformándose. Sus ilusiones forzaron a los espectadores a mirar sus ob