El Diablo creó una escuela modelo para corromper a la humanidad. Enseñó que la alegría es pecado y que los niños deben sufrir, trabajar sin descanso y obedecer ciegamente. Esta Escuela del Diablo separó a los niños de sus familias y les prohibió jugar. Pronto los niños aprendieron a mentir y desconfiar. Algunos niños escaparon y recuperaron su salud y alegría. El plan del Diablo para destruir el alma humana fracasó.