El principio del esfuerzo efectivo es fundamental en la ingeniería geotécnica, ya que afecta propiedades clave del suelo como la compresibilidad y resistencia al corte en diversas aplicaciones, incluyendo asentamientos y estabilidad estructural. Este concepto se basa en la diferencia entre el esfuerzo total y la presión de poros del agua, y su correcto cálculo es crucial para evitar fallas en obras de retención de agua por flujos ascendente y descendente. Además, se destaca la importancia de métodos como el uso de filtros para controlar infiltraciones que puedan comprometer la estabilidad de las estructuras indiferentemente del flujo de agua presente.