El documento analiza la división política y territorial de la República Bolivariana de Venezuela, destacando la soberanía del pueblo y la estructura del estado compuesta por diversos poderes. La soberanía se ejerce en territorios que incluyen áreas continentales e insulares, y la Constitución establece la organización del territorio en estados, municipios y otros sectores administrativos. Se enfatiza la importancia de la territorialidad en el ejercicio de la autoridad y en la delimitación de fronteras.