La educación de las artes visuales necesita una nueva narrativa que se centre en las necesidades e intereses de los estudiantes de hoy en día. La narrativa debe evolucionar junto con la sociedad y utilizar métodos de enseñanza más dinámicos e interactivos para mantener a los estudiantes comprometidos. También es importante que los estudiantes aprendan a analizar y cuestionar críticamente las imágenes y la cultura visual que los rodea para que no se conviertan en consumidores pasivos.