El documento describe el estilo manierista en pinturas, esculturas y arquitectura entre los siglos XV y XVI. Se mencionan obras como la Virgen del cuello largo de Parmigianino, El rapto de la sabina de Giambologna y el Palacio del Té en Mantua construido por Giulio Romano, caracterizadas por proporciones alargadas, poses estilizadas y falta de perspectiva clara, así como curvas y torsiones marcadas.