El documento resume las características del arte manierista en pintura, escultura y arquitectura. En pintura, destaca el uso de composiciones onduladas y figuras alargadas. En escultura, se enfatiza el dinamismo y movimiento helicoidal de las figuras. En arquitectura, se resaltan ejemplos como la Villa Rotonda de Palladio y el Palacio del Té de Giulio Romano, con sus patios cuadrados y uso de serlianas.