A esta edad, el desarrollo del niño experimenta grandes cambios. Físicamente gana fuerza y flexibilidad, puede gatear, agarrar objetos y dar sus primeros pasos con ayuda. Cognitivamente reconoce personas y objetos familiares, y empieza a usar palabras. Emocionalmente interactúa más con otros a través de sonrisas y juegos. La estimulación en esta etapa es importante para apoyar su aprendizaje y desarrollo.