El documento resume tres parábolas de Jesús sobre el Reino de los Cielos: como un tesoro escondido, una perla valiosa y una red de pesca. Jesús invita a los oyentes a vender todo para poseer el Reino y colaborar en su construcción. Al final, los ángeles separarán a los justos de los malos. El Reino es un tesoro que debemos seguir descubriendo cada día.