El documento habla sobre los peligros de amar el dinero y buscar enriquecerse. Explica que cuando el dinero se vuelve la prioridad máxima, aleja del servicio a Dios y lleva a tentaciones y sufrimientos. Aconseja no acumular tesoros en la tierra sino en el cielo, y que no se puede servir a la vez a Dios y al dinero.