A lo largo de la historia, los humanos han evolucionado la forma en que almacenan y procesan datos, pasando de rayar rocas a usar tablillas de arcilla y papiros, y desarrollando el sistema de numeración decimal. Más tarde, inventos como la máquina diferencial y las tarjetas perforadas permitieron procesar mayores cantidades de datos de manera más eficiente. En la actualidad, los computadores digitales modernos utilizan circuitos electrónicos para almacenar y procesar enormes volúmenes de información.