El documento explora el modelo liberal en criminología, donde el delito se considera un fenómeno social en lugar de individual, analizando sus causas económicas, sociales y normativas. Se discuten conceptos como anomia, desviación, y las funciones de la criminalidad, así como los modelos epistemológicos que justifican la ley penal. La nueva criminología propone un enfoque que prioriza los derechos humanos y busca una disminución del control punitivo del estado sobre el individuo.