La flora y fauna se ven afectadas por diversos factores como la contaminación, la lluvia ácida, la deforestación, la caza y pesca indiscriminadas, el comercio de especies, y la introducción de especies exóticas. Estos factores han llevado a la extinción de muchas especies y ponen en peligro el delicado equilibrio de los ecosistemas. Proteger la flora y fauna a través de regulaciones y prácticas sostenibles es crucial para preservar la vida en la Tierra.