Bernie Madoff operó un esquema Ponzi fraudulento por más de 20 años a través de su compañía Madoff Investment Securities. Engañó a innumerables inversionistas prometiendo altos rendimientos que en realidad provenían de fondos de nuevos clientes, no de inversiones reales. Fue sentenciado a 150 años de prisión por cargos de fraude, lavado de dinero y perjurio después de que su estafa fuera descubierta en 2008 y causara pérdidas por decenas de miles de millones de dólares.