El documento describe varias técnicas para conservar la parte más activa del suelo, incluyendo la labranza mínima, mulch, rotación de cultivos, policultivos, cultivos en contorno, cultivos de cobertura, terrazas, manejo adecuado del riego, y conservación de organismos del suelo como lombrices. También discute la siembra directa, que implica sembrar sobre los restos del cultivo anterior sin labrar el suelo, lo que promueve la conservación del suelo y su actividad biológica.