Este documento presenta tres puntos clave:
1. El cambio climático está afectando negativamente a la agricultura y la seguridad alimentaria en todo el mundo, reduciendo los rendimientos de los cultivos y exponiendo a más personas al riesgo de padecer hambre.
2. Se requiere una adaptación urgente de los sistemas agrícolas, especialmente en las zonas rurales pobres, para hacerlos más resistentes al clima, así como esfuerzos de mitigación a través de prácticas agrícolas