El documento describe la fe de María como modelo para los creyentes. Explica que María reparó el daño causado por la incredulidad de Eva con su propia fe al creer el anuncio del ángel. Aunque veía a Jesús sufrir, María siempre permaneció firme en su fe en que Él era Dios. El documento exhorta a los creyentes a imitar la fe de María no solo en lo que se cree, sino también en cómo se vive de acuerdo a esa fe.