El documento describe a María como un modelo de fe para los cristianos. Resalta cómo María aceptó sin vacilar la voluntad de Dios en la Anunciación, criando a Jesús, y permaneciendo junto a la cruz. También destaca que María ofrece consuelo y protección a la fe de la Iglesia, y que a través de su Asunción al cielo continúa intercediendo por los creyentes. El documento concluye que María se ha convertido en el modelo de fe para cumplir la voluntad de Dios.