El documento describe la historia política de Sinaloa tras la independencia de México, cuando surgieron dos bandos enfrentados: los federalistas y los centralistas. Los federalistas querían un gobierno federal con más autonomía estatal, mientras que los centralistas favorecían un gobierno central fuerte. Esto llevó a una crisis política. Más tarde, en 1835, se estableció el sistema centralista a través de las Siete Leyes, lo que provocó inestabilidad al someter a los estados al gobierno central.