El documento discute los desafíos actuales de la educación en España. En particular, señala que los estudiantes son buenos en reproducir contenidos memorísticos pero débiles en resolver problemas complejos. También muestra los resultados de las pruebas PISA que indican que los estudiantes españoles tienen desempeños más bajos en matemáticas. Finalmente, propone enseñar matemáticas de forma más práctica y enfocada en la resolución de problemas para preparar a los estudiantes para el mundo actual.