Este artículo discute los posibles efectos de las recientes reformas al Artículo 24 de la Constitución Mexicana en relación con la educación y la política. Argumenta que permitir la enseñanza religiosa en las escuelas públicas podría dar lugar a conflictos entre creencias y eliminar la enseñanza de temas controvertidos para las iglesias como la evolución. También sugiere que las reformas podrían permitir una mayor influencia religiosa en las decisiones políticas, lo que va en contra de los principios del estado laico.