El documento aborda las características de la revelación cristiana, destacando que Dios se comunica con la humanidad a través de la creación, la conciencia y la Palabra. La revelación en la creación permite al ser humano conocer a Dios como su creador y culmina en la figura de Jesucristo, quien revela la intimidad divina. Además, se reconoce que existe revelación en otras religiones, sugiriendo que Dios también habla a sus seguidores mediante elementos de gracia y verdad.