Este documento resume la posición de Hal Foster contra el pluralismo en el arte. Argumenta que el pluralismo tiende a dispersar el arte y la crítica, haciéndolos impotentes. Señala que el pluralismo surgió de la desintegración del modernismo tardío y la crisis del formalismo estadounidense en los años 70. Foster sostiene que el pluralismo promueve una falsa inocencia ante la historia y sociedad, y conduce a un estado de conformidad donde falta un discurso crítico sólido.