Francesco Redi decidió estudiar medicina influenciado por su padre, quien era médico. Realizó experimentos colocando carne, pescado y víboras muertas en frascos cerrados y otros abiertos, observando que sólo en los abiertos aparecían gusanos y moscas, lo que demostró que los insectos no se generan espontáneamente sino a través de huevos depositados por otros animales. Sus descubrimientos refutaron la teoría de la generación espontánea y sentaron las bases de la helmintología