La campaña The Fun Theory se llevó a cabo en Suecia para demostrar que agregar diversión a objetos cotidianos puede cambiar el comportamiento de las personas. Se instalaron estructuras en la ciudad diseñadas para ser divertidas y se ofreció un premio para incentivar ideas creativas que promuevan la felicidad. Se propone aplicar este enfoque en Monterrey para resolver problemas locales de manera lúdica.