La fluoroscopia produce imágenes en tiempo real de estructuras internas del cuerpo utilizando rayos X de manera similar a las radiografías. Se usa para visualizar cómo funcionan órganos internos con la ayuda de medios de contraste. La fluoroscopia tiene usos como la arteriografía, cistografía y para estudiar la dinámica cardiopulmonar, pero está contraindicada en pacientes con arritmia cardíaca, embarazadas o con riesgo de aspiración pulmonar.