El documento discute la Carta a los Gálatas y argumenta que debe entenderse en su contexto judío original en lugar del contexto cristiano. Explica que fue escrita por Pablo, un judío fariseo, a congregaciones de judíos y gentiles temerosos de Dios en Galacia. Sostiene que Pablo no abandonó el judaísmo sino que enseñaba una secta judía de los nazarenos que creía que Jesús era el Mesías.