El documento detalla los procesos y agendas en América Latina y el Caribe para combatir el hambre, con la participación de organizaciones como la FAO y CELAC, enfocándose en políticas coordinadas para la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza. Se destaca la importancia de la agricultura familiar y el apoyo a pequeños productores como parte de un enfoque integral para mejorar la nutrición y la resiliencia ante desastres. Se menciona también la cooperación a través de Petrocaribe y el desarrollo de iniciativas regionales para promover políticas públicas efectivas en estas áreas.