El documento analiza la situación de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe, destacando la reducción del hambre y la pobreza en la región en las últimas dos décadas. Se enfatiza la importancia de políticas efectivas, como programas de alimentación escolar y apoyo a la agricultura familiar, para mantener y mejorar la seguridad alimentaria. A pesar de los avances, aún persisten desafíos significativos, incluyendo la prevalencia de hambre en ciertos países y el aumento del sobrepeso y la obesidad.