El gas natural es un combustible fósil compuesto principalmente de metano que se origina de la descomposición de materia orgánica enterrada hace millones de años. Es una de las fuentes de energía más limpias y se clasifica en gas asociado, extraído junto con petróleo, y no asociado, encontrado solo en depósitos de gas. Representa casi una cuarta parte del consumo mundial de energía y su demanda está aumentando.