La gestión efectiva del tiempo depende de las actitudes, habilidades y conocimientos de las personas. Se requiere compromiso personal, trabajo en las motivaciones y capacidades, y mejorar la cooperación entre compañeros. Las técnicas como la planificación, clasificación de tareas y gestión de reuniones ayudan, pero también se necesita desarrollar habilidades sociales y liderazgo para aprovechar mejor el tiempo.